sábado, 1 de febrero de 2014

Podríamos ser el polvo del desierto, infinitos digo.

"Inhalé, sintiendo tanto deseo que me aparté. Le amaba, tanto que casi dolía.
Hacía que fuera más difícil respirar, más difícil hablar, más difícil pensar..."


-Igual que hay canciones que son para cerrar los ojos y tirarse a la cama, sentirlas y desconectar de todo gracias a ellas, hay olores que fueron creados para meterse en tu cabeza, como la mezcla de su perfume después de rozar mi piel.

No quiero regalos caros, quiero regalos con valor, como tu tiempo, tus años, tu vida. La quiero toda a mi lado. Quiero verte beber el café de cada mañana y ver como te relames los labios, sin quitarte los ojos de encima. Quiero que paseemos desnudos por la cocina, o desayunemos las sobras de ayer en el sofá. Quiero pasarme  la noche besándote las imperfecciones, y las mañanas haciéndote el amor, con media cucharada de azúcar de más, como a mi me gusta. 
Quiero verte reír en voz alta y que el sonido me haga sonreír a mí también -todos los días de mi vida-  Quiero estar siempre contigo y sentir ese algo que me recorre por dentro -escalofríos- ese algo que me hace sentir bien, como estar en casa, cada vez que tengo. Quiero que seamos ese: "Podríamos salir de fiesta hasta las tantas, bebernos hasta las bocas, y volver más contentos por tenernos que por todas las copas". Porque sé que...

"Podríamos dejar de ser tú y yo,
y no para ser un nosotros, 
si no para ser un todo"




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