sábado, 11 de enero de 2014

Quédate conmigo.



El juego de sirenas que van y vienen, barullo, atascos y accidentes. Toda una autopista abarrotada  de luces y sonidos que gritan en la noche. Silencio. Pulsar por un momento el botón que hará que todo se detenga, que las luces se apaguen, los sonidos se silencien y tan solo quede la calle desierta. Que el semáforo quede en rojo. A veces llegas al límite de decirte que ya no te importa nada, ni nada vale la pena por lo que luchar. A veces tan solo desearías tumbarte sobre el asfalto  y dejar que todo ese caos te arrollase. Pero a veces, simplemente sin que te lo esperes, llega alguien que se tumba a tu lado sobre el asfalto para compartir un silencio que sigue siendo solo tuyo. "Y tan solo a veces, antes de que puedas abrir los ojos ese alguien habrá cambiado tu vida".


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